“Debemos seguir trabajando como una industria unida, para poder afrontar los retos a futuro”
Luis Miguel Vegas, gerente general de Proarándanos, ofrece un balance de la reciente campaña exportadora
La campaña 2024/2025 representa un capítulo trascendental en la historia del arándano peruano. Con la exportación de 318 000 toneladas de fruta fresca, el país alcanzó ingresos por 2 150 millones de dólares, estableciendo nuevos récords históricos para la industria de la cotizada baya.
Los resultados alcanzados confirman que esta ha sido, hasta ahora, la campaña más exitosa registrada en el sector, tanto en volumen como en valor. “Este logro demuestra la capacidad del agro peruano para competir con éxito en los mercados internacionales más exigentes. Refleja el esfuerzo conjunto de productores, exportadores, autoridades y gremios, y consolida al Perú como un referente en la agroindustria global”, destaca Luis Miguel Vegas.
No solo reafirma el liderazgo de Perú como el principal exportador mundial de arándanos, sino que también marca un precedente histórico para el país: por primera vez, una campaña agrícola supera los 2 000 millones de dólares en exportaciones.
Son varios los factores que han permitido que el Perú se consolide como uno de los principales países proveedores de arándanos. “Nos destacamos por la diversidad de variedades adaptadas a distintas regiones de la costa, los altos estándares de calidad, la inversión en tecnología, las prácticas sostenibles y la apertura de nuevos mercados, impulsada por acuerdos comerciales y una estrategia exportadora bien estructurada. Actualmente, exportamos a más de 30 destinos, siendo Bolivia el mercado más recientemente abierto”, enfatiza el gerente general de Proarándanos.
A nivel nacional –agrega–, el arándano se posiciona como uno de los productos más relevantes de la canasta agroexportadora, junto con la uva, el café y el espárrago: “Su crecimiento ha contribuido significativamente a la generación de empleo y al desarrollo económico en diversas regiones del país. La industria del arándano ha abierto oportunidades para miles de familias, especialmente para madres solteras, quienes, gracias a esta actividad, han logrado mejorar la calidad de vida de sus hijos y salir adelante con autonomía y dignidad”.
TRAYECTORIA ASCENDENTE
La evolución de la industria del arándano evidencia un camino de crecimiento sostenido. “Durante la campaña 2015-2016, el país exportó cerca de 12 950 toneladas métricas (TM) de arándanos. En los años siguientes, esta cifra fue creciendo de forma exponencial, alcanzando las 287 532 TM en la campaña 2022/2023. No obstante, la campaña 2023/2024 experimentó una caída en los volúmenes exportados, debido principalmente a condiciones climáticas adversas que afectaron la producción”, señala Vegas.
A pesar de ese retroceso coyuntural –resalta–, Perú ha sabido salir a flote y marcar un hito con la campaña 2024/2025, manteniendo su posición como el principal exportador mundial de arándanos. Este logro refleja la fortaleza y resiliencia de una industria capaz de adaptarse a los desafíos del entorno.
“El crecimiento alcanzado responde, en gran parte, al significativo aumento en los niveles de producción, favorecido por un clima más estable y propicio a lo largo de 2024”, añade.
TIERRA ADENTRO
La expansión de las áreas certificadas para la exportación de arándanos en Perú revela el notable ascenso de un cultivo que no ha dejado de ganar terreno. Los registros demuestran que, en tan solo unas pocas campañas, pasó de ser una propuesta emergente a consolidarse como una potencia global.
“En la campaña 2016/2017 contábamos con 1 932 hectáreas de arándanos, de las cuales el 90 % se ubicaban en la región La Libertad, con 1 730 hectáreas. Para la campaña 2022/2023, esta cifra se elevó a 18 660 hectáreas. Ese año, otras regiones comenzaron a consolidarse como importantes zonas productoras de arándanos, como Lambayeque, Áncash, Lima, Ica y Piura. Hasta 2021, el ritmo de expansión se mantenía en torno a las 3 000 hectáreas plantadas por año; sin embargo, a partir de 2022 se observa una desaceleración”, señala Vegas.
El único momento en que se observó un retroceso en esta progresión fue durante la campaña 2023/2024, cuando las áreas cultivadas totalizaron 18 354 hectáreas, lo que representó una disminución de 306 hectáreas en comparación con la campaña anterior.
“Sin embargo, el crecimiento se reactivó en la campaña 2024-2025, cuando se superaron las 20 mil hectáreas certificadas, alcanzando un total de 20 656, según datos de Senasa. Esto representa un incremento de más de dos mil hectáreas respecto a la campaña anterior. Actualmente, La Libertad se mantiene como la principal región productora de arándanos, seguida por Lambayeque, Ica, Lima, Áncash y Piura”, puntualiza Luis Miguel Vegas.
Agrega que el arándano ha transformado regiones como La Libertad, Lambayeque e Ica, que en conjunto concentran el 85 % de la producción nacional: “Miles de empleos directos e indirectos dependen de esta industria, que se ha consolidado como un pilar económico para el país. Cada tonelada exportada representa no solo ingresos para el Perú, sino también oportunidades reales para miles de familias”.
ABRIENDO CAMINO
El gerente general de Proarándanos señala que se está impulsando una estrategia activa de expansión hacia nuevos mercados en Asia, con especial interés en países como Japón, Corea del Sur, Indonesia y Vietnam, al tiempo que se busca consolidar la presencia del producto en Medio Oriente. “Para este año, el Perú proyecta un crecimiento sostenido en el volumen de arándanos exportados, con un enfoque prioritario en la diversificación de destinos y la sostenibilidad de la producción”, reafirma.
Respecto a la campaña 2025/2026, los esfuerzos estarán orientados a superar retos logísticos críticos. Entre ellos, diversificar los puertos de salida para evitar la concentración en el puerto del Callao, habilitar nuevas rutas hacia mercados estratégicos, y reforzar las acciones de promoción para incentivar el consumo internacional de la fruta. “También resulta esencial garantizar la disponibilidad de contenedores, unidades de transporte y operadores logísticos durante los picos de exportación. Este enfoque integral permitirá sostener el crecimiento del sector y consolidar la competitividad del arándano peruano”, precisa Vegas.
Ante recientes medidas comerciales adoptadas por Estados Unidos, el sector arandanero peruano muestra preocupación por su posible impacto en la industria. “La imposición de aranceles por parte de EE. UU. podría afectar la competitividad del arándano peruano en uno de nuestros principales mercados de destino. En un contexto donde los esfuerzos deben centrarse en incrementar el consumo y afrontar desafíos logísticos, la aplicación de estos aranceles añade una carga adicional en un entorno global cada vez más competitivo. Confiamos en que el diálogo entre las autoridades de ambos países permita revisar las bases de estos aranceles y garantizar un acceso justo, sostenible y equilibrado al mercado estadounidense”, propone.
Para este año, las acciones prioritarias del gremio son: la promoción del arándano peruano en los principales países de destino del mundo, la apertura de nuevos mercados y la mejora de los accesos de los mercados actuales, la provisión de información estadística y de proyecciones y evidenciar las buenas prácticas sostenibles. “Debemos seguir trabajando como una industria unida, para poder afrontar los retos a futuro”, subraya Luis Miguel Vegas.
