Chaski impulsa la eficiencia fitosanitaria en el arándano con aplicaciones de precisión
Eficiencia fitosanitaria en el arándano
Cada gota cuenta
En un sector donde la competitividad se mide en precisión, consistencia y retorno por hectárea, no es de extrañar que la eficiencia fitosanitaria se haya convertido en una de las prioridades técnicas de los agroexportadores peruanos. La densidad foliar creciente de las variedades comerciales, sumada a las exigencias de residuos mínimos y control efectivo de plagas, está llevando a las empresas a buscar tecnologías que aseguren aplicaciones de agroquímicos más uniformes y con menor deriva.
El productor sabe que no basta con aplicar, sino aplicar bien; y esto es lo que impulsa la demanda por equipos que aseguren la penetración real del producto en la planta. En ese escenario, la empresa Chaski –con amplia experiencia en la comercialización de maquinarias agrícolas– ha tomado protagonismo. La compañía fue pionera en la fabricación de nebulizadores para arándanos en el país y hoy lidera este segmento con su línea Bloom Chaski Venturi®.
El principal aporte de Bloom Chaski se enfoca en la calidad de la aplicación. “Nuestro equipo utiliza una turbina centrífuga capaz de generar un caudal de aire de hasta 13 547 m³/h, lo que, combinado con las toberas Venturi, transporta microgotas a alta velocidad. Esto se traduce en dos beneficios clave: una penetración superior, ya que el gran caudal abre el follaje denso y permite que el producto llegue al interior de la copa y al envés de las hojas –donde suelen ocultarse las plagas–; y la reducción de la deriva, debido a la nebulización y asistencia del aire, que aseguran un uso más eficiente y responsable de los fitosanitarios. Estas ventajas resultan especialmente relevantes en variedades comerciales de alta densidad foliar”, sostiene Fernando Fernandez, gerente de I+D e Innovación de Chaski.
Además de optimizar la calidad de aplicación, el equipo –refiere– está diseñado para durar, convirtiéndose en una inversión confiable a largo plazo. “Incorpora componentes resistentes a la corrosión y al desgaste, propios de operaciones sometidas a químicos y abrasión constante. La bomba de bronce y el filtro en línea aportan una mayor tolerancia a productos agresivos y reducen el riesgo de fallas en plena campaña. A ello se suma una estructura de acero A36 con acabado de pintura electrostática y fosfatado, que ofrece una protección sólida frente a las condiciones más exigentes del campo”, resalta Fernando Fernandez.
Mayor información: +51 922 468 095 / ffernandez@chaski.com.pe
