Agroretail presenta herramientas que buscan transformar la poda de arándanos
Herramientas que buscan transformar la poda de arándanos
Dos tijeras, un mismo propósito
En los campos donde se define el futuro de una cosecha de arándanos de exportación, la poda es mucho más que un trámite agrícola: es una labor técnica que determina si la planta tendrá la energía para producir fruta firme, uniforme y apta para mercados exigentes. “En ese contexto, dos tijeras —la Alpen 150 y la Okatsune 103— representan enfoques distintos para el objetivo de lograr cortes limpios que favorezcan plantas más productivas”, explica Julio Gamboa, Gerente Comercial de Agroretail, empresa especializada en la comercialización de herramientas agrícolas de alta gama.
Refiere que la Alpen 150, ensamblada en Suiza por Felco , combina precisión y ligereza. Su hoja de acero japonés SK5 cromado ofrece un corte limpio en madera joven y su tamaño compacto (207 mm) facilita el trabajo dentro de arbustos densos. “Esta permite retirar madera vieja y definir la estructura de la planta con menor riesgo de dañar frutos o brotes. Además, el reemplazo de la hoja se realiza mediante repuestos originales, lo que facilita el mantenimiento durante la campaña”, precisa.
DEL OTRO LADO DEL MUNDO
Gamboa señala que, desde una tradición de diseño distinta, la Okatsune 103 incorpora acero Izumo Yasugi templado a 61 puntos Rockwell , lo que se traduce en un filo capaz de cortar madera de hasta 30 mm: “Produce superficies de corte uniformes, que favorecen una cicatrización rápida y disminuyen el riesgo de ingreso de patógenos, un aspecto relevante en sistemas intensivos de producción. Su ergonomía resulta cómoda para usuarios diestros o zurdos, una característica poco común en herramientas convencionales”.
En el sector exportador, herramientas de este tipo buscan optimizar la eficiencia de la poda y contribuir al desarrollo de plantas sanas y productivas. Tanto la propuesta europea de Alpen como la tradición japonesa de Okatsune ofrecen alternativas para productores que requieren precisión y durabilidad en sus labores. “Su adopción puede traducirse en mayor consistencia en el acabado de la poda, operaciones más eficientes y menos interrupciones por mantenimiento”, resalta Julio Gamboa.
