“Somos un país que aún ve la sostenibilidad como un costo”
Entrevista
En diálogo con Agro&Exportación, resalta que la ejecución de diferentes proyectos puede beneficiar, significativamente, el desarrollo de comunidades y regiones. En el evento AgroFest que se llevará a cabo del 11 al 13 de junio, se hará entrega del Reconocimiento Sostenibilidad AGAP 2025, destacando a diferentes empresas por su aporte al sector.
¿Qué ofrecerá la 4ta edición de AgroFest a realizarse próximamente?
Este año contamos con cuatro espacios feriales: el área de exposición de las diferentes empresas participantes; la Rueda de Negocios que, básicamente, busca conectar compradores y productores nacionales e internacionales; la zona Summit donde tendremos el Congreso Agrario Peruano, el Congreso Internacional Universitario Agrario y el 4to Summit de Políticas Públicas Agrarias, buscando involucrar al Estado y otras instituciones; y la zona del Gran Mercado, en la que pequeños agricultores del país podrán ofrecer sus productos a destinos internacionales. En AgroFest damos mucha importancia a que la pequeña agricultura pueda sumarse a la cadena de exportación, beneficiándose de los tratados de libre comercio que tenemos, con el fin de llegar a más mercados y ser más rentable.
¿Qué tipo de proyectos han desarrollado, principalmente, las empresas que recibieron el Reconocimiento Sostenibilidad AGAP en las ediciones anteriores?
En 2024 tuvimos tres categorías: cuidado del medio ambiente; inclusión social; innovación y tecnología. Lo interesante es que la premiación de AgroFest no está considerando solo a empresas agrícolas, sino también a empresas e instituciones de otros rubros, con proyectos relacionados al sector. Por ejemplo, el año pasado, Sociedad Minera Cerro Verde fue galardonada por la promoción del desarrollo agropecuario en el distrito de La Joya, en Arequipa; Asociación Pataz, por impulsar la cadena productiva de palta en el anexo Chuquitambo, en Pataz, La Llibertad. Lo que buscamos es incentivar y motivar esta apuesta por la sostenibilidad, animando a invertir en proyectos de gran impacto social.
Este año se incorpora activamente la participación de la academia. Contaremos con la presencia de la Universidad Nacional de Ingeniería y la Universidad ESAN como parte del jurado calificador; además, la Unión Europea participará nuevamente, lo que refleja el fortalecimiento de la cooperación internacional en los proyectos de sostenibilidad de AGAP. En la edición anterior participaron aproximadamente 30 empresas; sin embargo, en esta ocasión ya son más de 40 las que han mostrado interés en concursar. Somos un país que aún ve la sostenibilidad como un costo, pero poco a poco se va construyendo la mirada positiva de entenderla como una inversión.
¿Cuáles han sido las principales acciones del Comité de Sostenibilidad de AGAP a favor del sector agrícola desde su creación en 2021?
Inicialmente, trabajamos con cinco ejes de acción: obras por impuestos, relaciones comunitarias, educación, agricultura para el desarrollo y sostenibilidad ambiental. Sin embargo, tomando en cuenta la coyuntura actual y lo que acontece a nivel mundial, hemos incluido el eje de conducta empresarial responsable (CER). Como gremio de vanguardia, buscamos siempre estar un paso adelante de todas las normativas y tendencias que surgen en Europa, Asia o Estados Unidos.
Tenemos un modelo bastante ambicioso, con seis ejes muy potentes y grandes de abarcar. De esta manera, hemos conformado grupos de trabajo por cada eje, integrando a empresas agremiadas y no agremiadas de valiosa experiencia, lo cual nos permite ser mucho más dinámicos, más objetivos y con capacidad de rápida respuesta para cada eje de acción.
En 2021 publicamos un compendio al que llamamos Guía de Proyectos de Sostenibilidad, el cual recopila las iniciativas impulsadas por empresas asociadas a AGAP. Vimos que constituye una herramienta muy poderosa porque difunde experiencias exitosas, animando a implementar temas de sostenibilidad y a conectar con empresas que ya han ejecutado o están ejecutando este tipo de proyectos, promoviendo una inversión y un esfuerzo posibles de hacer para dar frutos muy positivos.
¿Cuáles son las próximas acciones que el comité tiene en agenda?
AGAP y otros gremios del país, acabamos de firmar el Compromiso Azul con la Autoridad Nacional del Agua. De esta manera, en AgroFest promoveremos la responsabilidad sobre el uso eficiente del agua en el sector empresarial, motivando a que más empresas se animen a respaldar una gestión hídrica sostenible en el país.
De igual modo, estamos trabajando de la mano con la cooperación internacional en el CERALC (Proyecto de Conducta Empresarial Responsable en América Latina y el Caribe) en el cual participan la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Estamos armando una hoja de ruta, talleres de capacitación, manuales institucionales y todo lo relacionado al tema de derechos humanos. Básicamente, AGAP busca ayudar a los pequeños y medianos agricultores en el conocimiento de los estándares nacionales e internacionales de los derechos humanos; justamente, con la cooperación alemana, estamos enfocados en un programa de capacitación sobre normativas al respecto.
Por otro lado, con la cooperación de la Unión Europea, se ha habilitado la plataforma Food for Life Perú. Con el liderazgo de AGAP, esta viene convocando y articulando con instituciones público-privadas a fin de elaborar y promover una agenda de inversión, de desarrollo técnico e innovación que aporte a la competitividad y producción del sector agroalimentario peruano. Lo que se busca es ofrecer herramientas para una agricultura moderna, rentable y, sobre todo, más responsable y consciente en el manejo agrícola.
Estamos dando mucho impulso al fortalecimiento en la articulación con las asociaciones y agrupaciones regionales. Tenemos reuniones mensuales en las que compartimos buenas experiencias e iniciativas, de ambas partes, con el fin de apoyarnos mutuamente para generar un impacto fuerte y, sobre todo, descentralizado.
¿Cuáles son los principales desafíos para la ejecución de proyectos de sostenibilidad en las comunidades del país?
Lamentablemente, nuestro país está muy centralizado. Si bien las comunidades que están fuera de Lima tienen mucho conocimiento, lo cierto es que requieren del acompañamiento y liderazgo de una institución o empresa para que el proceso de un proyecto marche al éxito.
Por otro lado, tenemos un marco jurídico que, totalmente, desincentiva al sector, haciéndolo cero rentable. Hoy, las empresas tienen una situación desfavorable, hay crisis geopolítica, crisis económica, crisis institucional y una ley que no promueve la agricultura. Ante la poca rentabilidad, lo primero que hacen las empresas es cortar presupuestos, inversiones y proyectos de sostenibilidad.
Actualmente, tenemos una norma que le quita mucha competitividad al sector. El agro ha sido muy golpeado por temas climáticos; hace dos años, el fenómeno El Niño, con temperaturas muy altas, afectó mucho al mango, arándanos y otros cultivos; el año pasado hubo complicaciones por sequías en el norte. Y vemos que el Estado, lamentablemente, no se anima a promover una ley agraria que promocione realmente a la pequeña y la gran agricultura.
Por último, está dándose una crisis política global con los aranceles impuestos por Estados Unidos, el enfrentamiento Rusia-Ucrania y los efectos en Europa, que dificultan y causan mucho ruido en los mercados. Una serie de situaciones que llevan al sector agro a mirar el futuro con preocupación.
Con el objetivo de seguir avanzando, consideramos que las empresas agrícolas que operan a nivel nacional pueden ser aliadas clave para promover la responsabilidad social y la sostenibilidad en las comunidades, convirtiéndose en agentes de cambio en las distintas regiones del país. No se trata solo de una inversión a futuro, sino de una apuesta con impactos positivos para la industria en su día a día.
