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Citrosol presenta innovaciones en el manejo poscosecha frente a Cladosporium en cítricos

Manejo de Cladosporium en poscosecha

En guardia frente a la mancha marrón

El control de Cladosporium se ha convertido en uno de los principales desafíos para las plantas de empaque de cítricos en Perú. Especialistas de Citrosol comparten las nuevas soluciones poscosecha que han desarrollado y las líneas de investigación que continúan explorando para comprender mejor el comportamiento y la resistencia de este hongo.

Jennifer Oliver, Managing Director de Citrosol Perú, señala que el principal problema es que, al ser un año con mucha fruta, esta se muestra más sensible a problemas de piel que en otras campañas: “Aunado a esto, es un año muy húmedo, por lo cual ya desde los primeros análisis de Cladosporium en fruta se evidencia que el inóculo de este hongo se encuentra en un rango más alto que el observado en campañas anteriores, lo cual refuerza la necesidad de emplear estrategias de control poscosecha, así como de insistir en la importancia de aplicar adecuados protocolos de limpieza y desinfección (L+D) de superficies y ambientes en las plantas de empaque, a fin de evitar la contaminación cruzada entre lotes de fruta con alto inóculo y aquellos mejor controlados”.

Precisa que Citrosol ha estado trabajando en esta problemática desde su aparición. En un primer momento, se realizó un trabajo de investigación muy extenso, en el que se identificó a nivel molecular la especie causante, su ciclo de infección y se evaluó la eficacia de distintos fungicidas y productos poscosecha para su control. En base a dichos estudios, se diseñaron tratamientos para aplicar en las plantas de empaque y controlar la enfermedad.

“Desde la campaña 2020, estamos realizando monitorizaciones periódicas de los niveles de Cladosporium spp. en fruta de campo de las distintas zonas citrícolas del Perú, con el fin de usar esta información como índice predictivo de su posible incidencia en destino. Además, hemos testado y ensayado la eficacia in vivo de nuevas herramientas poscosecha para que el control de este hongo a nivel de packing sea lo más completo posible, actualizando las recomendaciones iniciales de tratamientos. Por último, hemos seguido aislando e identificando cepas provenientes de mandarinas afectadas por la mancha negra, siempre que se ha detectado su presencia”, explica.

Refiere que el hongo está presente desde el campo, por lo que el control debe comenzar allí, intentando que el inóculo con el que llega a planta sea el mínimo posible: “Una vez en el packing, Citrosol recomienda una estrategia que incluye reducir la carga inicial de esporas en la fruta, proteger la corteza del daño por frío y disminuir la presencia del hongo en el packing, reforzando los protocolos L+D”.

“Los tratamientos comienzan en el drencher, donde, para variedades tardías, recomendamos el uso de imazalil, ortofenilfenol (el fungicida más eficaz frente a C. ramotenellum), Fortisol® Ca Plus (muy efectivo para evitar el daño por frío) y Citrocide® Plus (para mantener el estado higiénico del caldo). A continuación, para reducir aún más la carga superficial del hongo y evitar contaminaciones cruzadas, recomendamos el uso del sistema Citrocide® online en la lavadora. Para finalizar, en el encerado recomendamos el uso de la cera Plantseal CI-Control (con alta protección frente al daño por frío) suplementada con imazalil, tiabendazol y ortofenilfenol”, detalla.

“Para complementar los protocolos L+D habituales en el packing, hemos testado la eficacia del fumígeno a base de ácido sórbico Greenfog®-AS. Este fumígeno es el complemento ideal a los tratamientos propuestos, ya que reduce la carga de Cladosporium spp. en la superficie del fruto, así como en el ambiente y en las superficies de cámaras y distintas zonas del packing, con la ventaja añadida de que puede usarse en presencia de fruta”, destaca Jennifer Oliver.

CIENCIA EN PROGRESO

Celia Murciano, de Productos Citrosol (España) señala que, aunque el género Cladosporium está ampliamente caracterizado, las particularidades de las especies que infectan cítricos no han sido estudiadas en profundidad, ya que su incidencia fue muy baja hasta hace algunos años. “La especie identificada como causante de la mancha marrón, C. ramotenellum, no había sido descrita previamente en cítricos ni afectando a otros cultivos, por lo que microbiológicamente sus características están siendo estudiadas actualmente”, agrega.

La especialista resalta que uno de los desafíos sería realizar su correcta identificación de manera más rápida, ya que, mediante técnicas microbiológicas (observación de la morfología colonial y de las esporas), solo se puede hacer en cultivos de varias semanas de crecimiento y, por lo tanto, hay que recurrir a técnicas moleculares. El otro gran desafío es que no es posible reproducir la infección en el laboratorio de forma eficaz, por lo que resulta más complejo realizar tests de eficacia de los tratamientos poscosecha propuestos.

Este hongo inicia la infección en precosecha, aunque la patología se manifieste durante la comercialización. Por tanto, subraya, su control en poscosecha dependerá también del manejo que se haya realizado en campo: “Actualmente, seguimos realizando muestreos de la carga de Cladosporium sp. en fruta de campo, procedente de un número cada vez mayor de productores, como herramienta de predicción del riesgo de desarrollar mancha marrón. Asimismo, continuamos actualizando y verificando la eficacia de los tratamientos poscosecha, haciendo hincapié en el manejo de las variedades más susceptibles”.

“En las últimas campañas, el uso de Greenfog®-AS como complemento a los tratamientos en drencher y cera ha supuesto una ayuda excepcional para la reducción de la incidencia del hongo en destino final. Hemos comprobado que este tratamiento fumígeno, a base de ácido sórbico, reduce hasta casi niveles indetectables la carga de Cladosporium sp. en la superficie del fruto, y también disminuye los niveles de este hongo (y otros patógenos poscosecha) en el ambiente y superficies de cámaras y distintas zonas del packing”, puntualiza.

Celia Murciano enfatiza que el control de este hongo debe afrontarse de manera global. “Tanto en el campo, aplicando correctamente los tratamientos recomendados, como en el almacén, aplicando sin excepción los tratamientos poscosecha validados, especialmente en las variedades susceptibles tardías, y manteniendo el packing en buenas condiciones higiénicas mediante adecuados planes L+D”.

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