Mango en Piura enfrenta una fuerte caída de producción por falta de frío
La escasa floración provocada por las altas temperaturas compromete la campaña 2026/2027. En Piura, solo el 30% del área de mango ha logrado florear y cerca de la mitad de la superficie ya habría quedado fuera de la producción.
La campaña de mango 2026/2027 afronta un escenario complejo debido a las elevadas temperaturas registradas en la costa peruana, las cuales están afectando uno de los procesos clave para el desarrollo del cultivo: la floración.
Piura concentra buena parte de la producción nacional y es, hasta el momento, la región más afectada. Según explicó Ángel Gamarra Condori, presidente de la Asociación Peruana de Productores de Mango (Promango), la zona de San Lorenzo y Alto Piura cuenta con aproximadamente 26.446 hectáreas de este cultivo, que en una campaña normal pueden generar alrededor de 396.690 toneladas, considerando un rendimiento promedio de 15 toneladas por hectárea.
Sin embargo, la falta de horas de frío ha reducido considerablemente la floración. Actualmente, solo alrededor del 30% del área —unas 7.934 hectáreas— habría logrado florear, lo que permitiría alcanzar una producción estimada cercana a las 119.000 toneladas.
El dirigente señaló que todavía existe la posibilidad de que otro 20% de la superficie consiga inducir la floración hasta la primera semana de septiembre. No obstante, las condiciones climáticas actuales hacen que esta posibilidad sea poco probable.
En tanto, aproximadamente el 50% restante de las plantaciones ya habría pasado a una etapa de crecimiento vegetativo, caracterizada por la aparición de nuevos brotes, tallos y hojas, sin desarrollo de estructuras reproductivas. Esta situación prácticamente descarta su participación en la actual campaña.
Lambayeque y Áncash también registran menor floración
El panorama también presenta dificultades en otras importantes zonas productoras.
En Lambayeque, donde existen unas 4.250 hectáreas de mango y el potencial productivo alcanza las 63.750 toneladas en una campaña regular, la floración se ha presentado únicamente en el 25% del área. De mantenerse esta situación, la producción llegaría aproximadamente a 15.938 toneladas.
Gamarra indicó que los productores todavía tienen margen para conseguir floración hasta finales de septiembre, siempre que no se presenten lluvias antes de ese periodo. A diferencia de Piura, hasta el momento no se observa un avance significativo del crecimiento vegetativo en las plantaciones lambayecanas.
En Áncash, por su parte, la situación es relativamente favorable. De las aproximadamente 4.850 hectáreas existentes, cerca del 45% ya presenta floración, equivalente a unas 2.183 hectáreas y una producción proyectada de 43.650 toneladas. Esta superficie podría incrementarse hasta alcanzar el 50%.
Altas temperaturas aceleran el desarrollo vegetativo
El manejo agronómico y el uso de productos destinados a estimular la floración pueden contribuir a mejorar el comportamiento del cultivo. Sin embargo, de acuerdo con Promango, los árboles no están respondiendo como se esperaba a los tratamientos de inducción.
Uno de los principales factores sería la temperatura. Las condiciones cálidas aceleran el crecimiento vegetativo de las plantas, reduciendo las posibilidades de que entren adecuadamente en una fase reproductiva. Como consecuencia, la cosecha también podría adelantarse respecto al calendario habitual.
El riesgo de lluvias añade incertidumbre
A la baja floración se suma otro factor de preocupación: la posibilidad de lluvias durante diciembre.
Las precipitaciones podrían generar problemas sanitarios en la fruta, entre ellos una mayor incidencia de antracnosis, enfermedad causada por hongos que afecta la calidad comercial del mango. Asimismo, las lluvias pueden dificultar el ingreso de los trabajadores a los campos durante las labores de cosecha.
En Casma, una de las principales zonas productoras de Áncash, las precipitaciones suelen ser escasas; sin embargo, la variabilidad climática mantiene la incertidumbre sobre el comportamiento de la próxima campaña. En Motupe, Lambayeque, el riesgo es mayor debido a que se trata de una zona donde las lluvias pueden presentarse con mayor intensidad.
Campaña sería mejor que la de 2023/2024
Pese a las dificultades, el presidente de Promango estima que la campaña 2026/2027 podría superar ligeramente los resultados registrados en 2023/2024, cuando la producción nacional sufrió una fuerte contracción como consecuencia de los efectos del fenómeno Yaku y el Niño Costero.
Una de las razones es el crecimiento de la superficie cultivada durante los últimos años.
De acuerdo con información del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri) y las juntas de usuarios de riego, actualmente existirían unas 35.546 hectáreas de mango en el país. Sin embargo, Gamarra considera que la superficie real podría acercarse a las 45.000 hectáreas, debido a que continúa la instalación de nuevas plantaciones, principalmente de las variedades Kent y Ataulfo.
