Jengibre peruano fortalece su posición en los mercados internacionales y amplía su relevancia exportadora
El jengibre continúa ganando protagonismo dentro de la agroexportación peruana y se ha consolidado como uno de los principales productos vegetales enviados al exterior. Actualmente, este cultivo ocupa el puesto número 12 entre las exportaciones vegetales del país, impulsado por una creciente demanda internacional y el esfuerzo conjunto de productores y empresas de la cadena.
La región Junín lidera ampliamente la producción nacional, concentrando más del 90% de la oferta de jengibre del Perú. Dentro de esta zona destaca el distrito de Pichanaqui, en la provincia de Chanchamayo, considerado uno de los principales polos de desarrollo para este cultivo.
De acuerdo con información del Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa), el país cuenta con más de 5.300 hectáreas destinadas al cultivo de jengibre, una superficie que ha permitido incrementar su presencia en los mercados internacionales y posicionar al producto peruano en más de 50 destinos alrededor del mundo.
El crecimiento de esta actividad responde al trabajo coordinado entre productores, asociaciones, exportadores e instituciones públicas y privadas, que han contribuido a mejorar la competitividad de una cadena productiva que en los últimos años ha adquirido una importancia estratégica para la agricultura de la selva central.
Sin embargo, el desarrollo sostenido del sector plantea nuevos desafíos. Desde Senasa destacan que la permanencia en los mercados internacionales depende cada vez más del cumplimiento de estándares relacionados con la sanidad, la inocuidad y la trazabilidad de los productos. Estos aspectos se han convertido en factores determinantes para acceder y mantener relaciones comerciales con países que exigen rigurosos controles fitosanitarios.
En ese sentido, las buenas prácticas agrícolas, la correcta gestión postcosecha y el fortalecimiento de los sistemas de control son elementos fundamentales para preservar la reputación del jengibre peruano y evitar riesgos que puedan afectar la continuidad de las exportaciones.
Asimismo, la entidad resaltó la importancia de seguir impulsando la formalización, la innovación y la articulación entre los distintos actores del sector. El trabajo conjunto entre organismos públicos, instituciones de investigación, gobiernos regionales y empresas privadas será clave para mejorar la productividad y asegurar el crecimiento sostenible de la actividad en los próximos años.
Cabe recordar que recientemente el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego oficializó el Día Nacional del Kion o Jengibre y la Cúrcuma o Palillo, que se celebrará el cuarto jueves de mayo de cada año. La iniciativa busca reconocer el aporte económico y social de estos cultivos, así como promover prácticas productivas sostenibles y fortalecer su posicionamiento tanto en el mercado nacional como internacional.
