“El gran reto es fortalecer la formalidad en toda la cadena productiva”
ENTREVISTA A LIONEL ARCE, PRESIDENTE DEL IPEH
Perú se mantiene como segundo exportador mundial de espárrago fresco, uno de los productos más emblemáticos de la agroexportación peruana. A 28 años de la creación del IPEH, Lionel Arce analiza los desafíos que enfrenta el sector en un contexto donde la trazabilidad y los estándares fitosanitarios son determinantes para la competitividad.
¿A qué atribuye la recuperación registrada por el sector esparraguero en 2025?
Al cierre de 2025, las exportaciones de espárrago fresco alcanzaron 105 mil toneladas, equivalentes a 21,1 millones de cajas de 5 kg, registrando un crecimiento de 9 %. Esta recuperación ha sido favorecida por condiciones climáticas más estables durante la última campaña. A ello se suma el esfuerzo que vienen realizando las empresas formales del sector para mantener la calidad, fortalecer el manejo sanitario de los cultivos y seguir cumpliendo con los requisitos de mercados cada vez más exigentes.
Sin embargo, hoy la competitividad ya no depende solo del volumen o de la calidad del producto. Los mercados internacionales exigen trazabilidad, certificaciones y mayores controles sanitarios y fitosanitarios. En este escenario, la trazabilidad se convierte en una herramienta fundamental, ya que permite identificar rápidamente el origen de los envíos, reforzar el proceso de certificación fitosanitaria y aplicar medidas correctivas oportunas.
La mayoría de las empresas viene realizando un trabajo responsable; sin embargo, basta que una parte incumpla los estándares para que la imagen y la competitividad del país entero se vean afectadas. Destinos como la Unión Europea y el Reino Unido han endurecido sus requisitos, lo que nos obliga, como industria, a actuar con mayor responsabilidad y compromiso.
El gran reto es fortalecer la formalidad y asegurar que toda la cadena productiva trabaje bajo estándares homogéneos. Cuando una parte incumple, el impacto termina asumiéndolo todo el país.
¿Cuáles son los principales mercados de la oferta peruana de espárragos y qué oportunidades existen para diversificar destinos?
La diversificación de mercados sigue siendo importante para el sector. Actualmente, el espárrago peruano cuenta con acceso fitosanitario a 60 países. Sin embargo, el ingreso a nuevos destinos no depende únicamente de tener oferta exportable, sino también de cumplir requisitos cada vez más exigentes.
En la campaña 2025, el espárrago fresco peruano llegó a 42 países. Estados Unidos fue el principal destino, concentrando 15,4 millones de cajas, equivalentes al 73 % de las exportaciones totales.
Por su parte, la Unión Europea concentró 3,5 millones de cajas (17 %), mientras que el Reino Unido alcanzó 1,5 millones de cajas (7 %). Este resultado refleja un desempeño favorable frente a los últimos cierres anuales y reafirma el papel del espárrago fresco en la dinámica productiva y exportadora del sector.
En Asia existen oportunidades, pero cada vez hay más presión respecto a los controles realizados en Perú. Japón nos tiene muy chequeados, donde aspectos como la trazabilidad, la certificación fitosanitaria y los sistemas de control son fundamentales.
En esa línea, el trabajo articulado entre el sector público y privado sigue siendo clave. Desde el IPEH, junto con Senasa, impulsamos el fortalecimiento del manejo integrado de plagas, los sistemas de seguimiento y los procesos de certificación para mantener nuestra presencia en los mercados internacionales.
¿El uso del bromuro de metilo en las exportaciones hacia Estados Unidos sigue siendo un tema clave para el sector?
Sí, sigue siendo un tema muy relevante para nuestra industria. Tras 25 años de fumigación obligatoria exigida por Estados Unidos para el ingreso del espárrago peruano, el reto actual es fortalecer el manejo fitosanitario desde el campo y asegurar una baja prevalencia de plagas.
En ese contexto, el Systems Approach o Enfoque de Sistemas representa una oportunidad para avanzar hacia un modelo más sostenible, basado en la prevención, la trazabilidad y la certificación, reforzando los controles a lo largo de toda la cadena productiva.
Actualmente, estamos a la espera de la publicación de la norma por parte de APHIS-USDA. La etapa técnica ya concluyó satisfactoriamente y solo resta culminar el procedimiento administrativo, que incluye la publicación de la propuesta y el periodo de consulta pública. Una vez concluida esta fase, podrá iniciarse la aplicación del Enfoque de Sistemas para el espárrago peruano.
Consideramos que este programa contribuirá a recuperar competitividad en el mercado estadounidense, generando condiciones más favorables para la industria y fortaleciendo su posición frente a otros países proveedores.
Desde el IPEH venimos trabajando de manera coordinada con Senasa para acompañar este proceso y brindar toda la información necesaria que permita agilizar su implementación.
¿Qué ventajas competitivas distinguen hoy al espárrago peruano frente a otros competidores internacionales?
Actualmente, el Perú cuenta con poco más de 15 mil hectáreas de espárrago, distribuidas principalmente en La Libertad, Ica, Lambayeque, Áncash y Lima. Además, posee ventajas importantes, entre ellas la experiencia acumulada durante décadas en la producción y exportación de este cultivo, equipos técnicos altamente capacitados, un sólido conocimiento agronómico, condiciones climáticas favorables y la capacidad de abastecer los mercados internacionales de manera continua durante gran parte del año.
Si observamos a nuestro principal competidor, México, encontramos una ventaja geográfica derivada de su cercanía a Estados Unidos, el principal importador mundial. Su producción se concentra principalmente en estados del norte, como Sonora y Baja California, y alcanza sus mayores volúmenes de exportación durante el primer trimestre del año. En ese periodo, los productores peruanos suelen priorizar las labores de manejo y mantenimiento de los campos, mientras que las condiciones agroclimáticas del Perú permiten atender la demanda externa durante gran parte del año.
Estas fortalezas han permitido al sector adaptarse a las exigencias del comercio internacional. Además, el espárrago fue uno de los cultivos que abrió las puertas de la agroexportación peruana y contribuyó a posicionar al país como un proveedor confiable de alimentos frescos en los principales destinos del mundo.
¿Cuáles son las expectativas para la campaña exportadora 2026?
Las proyecciones para la campaña exportadora 2026 son muy similares a los resultados obtenidos en 2025. Se estiman envíos cercanos a los 21,3 millones de cajas (equivalentes a 5 kg), lo que representa una ligera variación de aproximadamente 1 % respecto al año anterior. No obstante, existen factores que podrían influir en su desarrollo, especialmente las condiciones climáticas, una variable determinante para la producción agrícola.
Confiamos en que, con el esfuerzo conjunto de productores, exportadores y autoridades, podamos desarrollar una campaña positiva y continuar abasteciendo a nuestros principales mercados con un producto de calidad.
¿Qué impacto económico y social tiene la industria del espárrago en las zonas productoras del país?
El espárrago ha desempeñado un papel muy importante en el desarrollo de la agroexportación peruana y continúa siendo un cultivo de gran relevancia para diversas regiones del país. Más allá de su aporte a las exportaciones, genera empleo, dinamiza las economías locales y crea oportunidades para miles de familias en zonas productoras como Ica, La Libertad, Lambayeque, Lima y Áncash. Estamos hablando de una cadena productiva que genera trabajo en el campo, en plantas empacadoras, transporte, logística y comercio exterior.
Su contribución también se refleja en la generación de valor compartido y en un enfoque de sostenibilidad de triple impacto, que combina crecimiento económico, desarrollo social y una gestión responsable de los recursos, favoreciendo el progreso de exportadores, productores, colaboradores y comunidades vinculadas a esta actividad.
Con 28 años de trayectoria del IPEH, ¿cuáles son hoy los principales compromisos y objetivos del gremio?
Actualmente, uno de los principales desafíos para el espárrago peruano es responder a las mayores exigencias de los mercados internacionales en materia de inocuidad alimentaria, trazabilidad y control fitosanitario.
Desde el IPEH tenemos el compromiso de seguir impulsando una industria más moderna, sostenible y alineada con estas demandas. Nuestros esfuerzos están orientados a promover mejores prácticas agrícolas, fortalecer los sistemas de control y consolidar herramientas como el Sistema de Trazabilidad para el Control de Guías (SIS), que contribuirá a brindar mayor transparencia y confianza a toda la cadena exportadora.
Asimismo, continuaremos promoviendo la articulación público-privada con Senasa y las empresas del sector, así como iniciativas vinculadas a la sostenibilidad, la eficiencia hídrica, la innovación tecnológica, la capacitación y la responsabilidad social.
Estamos convencidos de que el futuro del espárrago peruano depende de una industria cada vez más formal, competitiva y comprometida con los más altos estándares. El espárrago abrió las puertas de la agroexportación peruana y hoy tiene la oportunidad de seguir marcando el camino hacia una agricultura más moderna, sostenible y eficiente.
