Estado de alerta por El Niño Costero 2026/2027
El clima se impone
El Ing. Agr. Glicerio Canchari Carrasco, responsable de la Subdirección de Agrometeorología del Senamhi, señala que las perspectivas agrometeorológicas presentan escenarios heterogéneos, según la región, el cultivo y su estado fenológico.
“En la costa, la escasez de horas frío mantendrá las dificultades para la inducción floral, floración y cuajado, retrasando el ciclo de la campaña 2026-2027, especialmente en mango Kent en el norte, olivo en el sur y palto, entre otros frutales sensibles”, comenta el Ing. Canchari. En contraste, agrega, los altos valores de Grados Día (GD), asociados a las temperaturas cálidas, modificarán el comportamiento agronómico de los cultivos, además de incrementar la demanda de riego y la incidencia de problemas fitosanitarios por la combinación de calor y humedad ambiental durante la temporada de lluvias.
En la región andina, los sistemas productivos bajo secano podrían registrar un inicio tardío de la campaña grande 2026-2027 por el posible retraso de las precipitaciones, especialmente en la vertiente oriental y la sierra sur. En los valles interandinos, la campaña chica enfrentaría una menor disponibilidad hídrica por el estiaje de ríos y puquiales, con mayor riesgo de estrés hídrico.
En cuanto a la Amazonía, estima que el déficit pluviométrico prolongado podría retrasar el inicio de la campaña cafetalera y afectar fases críticas del cacao, además de limitar el rendimiento de cultivos de seguridad alimentaria como el maíz amarillo duro y el arroz.
IMPACTO EN EL AGRO
“En los frutales que están próximos a iniciar o ya han iniciado la campaña agrícola 2026-2027, especialmente los más sensibles como mango Kent, palto y olivo, podrían presentarse floraciones irregulares o de menor intensidad, con repercusiones posteriores en el cuajado y la producción. Asimismo, podrían modificarse las fechas habituales de fructificación, maduración y cosecha, lo que dificultaría la planificación de las labores agrícolas”, explica el especialista.
En cuanto a la campaña de limón de la costa norte, las persistentes condiciones térmicas cálidas siguen afectando la floración y el cuajado óptimo del fruto. Esta situación podría perjudicar la cosecha principal, a partir de noviembre. Por otro lado, en la costa central, se prevé que las temperaturas superiores al promedio continúen afectando la calidad de la mandarina, especialmente en su color y calibre, además de acelerar su maduración.
En frutales caducifolios, como vid para pisco, manzano, melocotón, pecano, pera y ciruelo, las condiciones térmicas podrían afectar el brotamiento, la floración y el cuajado, con efectos posteriores en el calibre, peso y rendimiento de los frutos y, finalmente, en la rentabilidad.
Las hortalizas de hoja, granos verdes, raíz, bulbo y otros cultivos de invierno en la costa central y sur podrían registrar alteraciones en su desarrollo y calidad comercial por la persistencia de noches más cálidas. Estas condiciones también favorecerían una mayor presión de plagas y enfermedades e incrementarían las necesidades de riego.
Asimismo, dependiendo de la evolución de las condiciones meteorológicas, podrían presentarse riesgos para la infraestructura hidráulica y vial y dificultades para el desarrollo de las labores agrícolas, el traslado de personal e insumos, el transporte de la producción y el acceso a mercados y puertos.
“Respecto a la sierra, en los próximos meses, gran parte de las parcelas manejadas bajo secano permanecerían en descanso estacional, por lo que en este periodo no se esperarían impactos significativos. Sin embargo, en la campaña chica 2026 de los valles interandinos, que se realiza principalmente bajo riego, una menor disponibilidad de agua podría dificultar la atención de las necesidades de los cultivos, incrementando el riesgo de estrés hídrico y afectando su desarrollo y rendimiento. Asimismo, podrían presentarse una mayor presión de plagas y daños asociados a eventos meteorológicos propios de la temporada, como heladas y granizadas”, proyecta Canchari.
Para la campaña grande 2026-2027, un eventual retraso en el inicio de las lluvias podría postergar las labores de preparación de terrenos y las siembras. Esto reduciría el periodo disponible para el establecimiento de los cultivos y podría generar afectaciones durante sus primeras etapas de desarrollo, especialmente en la sierra central y sur.
A PREPARARSE HOY
“En el caso de los frutales que se encuentran en preparación para el inicio de la floración, es importante realizar de manera adecuada y oportuna la fertilización, el riego, la poda y demás labores de manejo agronómico, con el objetivo de asegurar una nutrición integral de la planta. En frutales más sensibles, como el mango Kent, además es necesario mantener suficientes reservas energéticas y realizar un uso apropiado de hormonas e inductores, de acuerdo con las recomendaciones técnicas, para favorecer la floración y el cuajado”, resalta el Ing. Canchari.
“Para los frutales que se encuentran en plena fructificación y maduración, resulta fundamental mantener un manejo oportuno del riego, de manera que se pueda obtener una fruta de mejor calidad al momento de la cosecha”, comenta.
Frente a la persistencia de temperaturas diurnas elevadas y una alta radiación, que pueden generar golpes de calor, también es importante realizar una poda adecuada para evitar la exposición excesiva de los frutos. Cuando sea técnicamente viable, se puede recurrir al uso de mallas de sombra y a la aplicación de protectores.
“Finalmente, en los cultivos transitorios, se recomienda realizar oportunamente la fertilización, el riego y las demás labores culturales según la etapa de desarrollo del cultivo”, concluye el Ing. Glicerio Canchari.
